Qué hacemos con tus datos
Sin letra pequeña: qué guardamos, para qué, quién más lo toca y cómo pedir que lo borremos. Está escrito a partir de un inventario real de www.memorandofx.com, tabla por tabla.
Última actualización: 29 de octubre de 2026
Quién responde de tus datos
Memorando es una plataforma educativa para estudiar y practicar trading. Quien decide qué se guarda y para qué —y por tanto a quien puedes reclamar— es MemorandoFX, marca de una persona natural en Perú, con domicilio en Lima, Perú.
Tratamos tus datos conforme a la Ley N.º 29733, Ley de Protección de Datos Personales del Perú, y a su reglamento, aprobado por el Decreto Supremo N.º 016-2024-JUS.
Para cualquier cosa relacionada con tus datos —incluido pedir que se borren— escribe a hola@memorandofx.com. Es el mismo correo para todo: no hay formularios ni trámites.
Qué datos guardamos
Casi todo lo que hay aquí abajo lo has puesto tú, o lo han traído tu robot lector o la conexión automática desde tu propia cuenta de bróker; si entras con Google, también lo que Google nos da de tu cuenta. Lo demás lo apunta Supabase al usar tu cuenta (lo verás en «Para proteger tu cuenta»). No compramos datos a nadie ni los sacamos de ninguna otra parte.
Para tener una cuenta
- Tu correo electrónico y tu contraseña, que se guarda cifrada de forma que ni nosotros podemos leerla.
- Si entras con Google, lo que Google nos da de tu cuenta: su identificador, tu correo, tu nombre y la dirección de tu foto de Google. Si creas la cuenta con Google, con ese nombre y esa foto empieza tu perfil. No recibimos tu contraseña de Google.
- Si activas el código del móvil, la clave de la que salen tus códigos, que guarda Supabase junto a tu cuenta.
- Tu nombre y apellidos, el nombre con el que quieres que te llamemos, y si los rellenas, tu teléfono, tu foto de perfil y tu imagen de portada.
- Tu país, si lo eliges en la guía de primeros pasos: de él sale tu hora.
- Si contratas un plan de pago, tu plan y el estado de tu suscripción. Los datos de tu tarjeta, no: esos los recibe el procesador de pagos. El plan Gratis no pedirá tarjeta.
Solo son obligatorios tu correo y una contraseña (o tu cuenta de Google): sin ellos no se puede crear la cuenta. Todo lo demás lo das si quieres. Si no lo das, Memorando funciona igual y solo se queda vacío lo que depende de ese dato: sin tus operaciones, por ejemplo, tu diario no tiene nada que enseñarte.
Tu actividad de trading
- Los datos de tus cuentas de bróker: número, servidor, moneda, saldo y apalancamiento.
- Tus operaciones, con instrumento, dirección, tamaño, precios, horas, comisiones y resultado.
- Tus ingresos, retiradas y cargos.
- Los precios históricos que tu robot descarga de tu bróker para dibujar tus gráficos.
Lo que escribes tú
- Tus notas sobre cada operación: tu tesis, si seguiste tu plan, qué harías distinto.
- Cómo te sentías al operar, y las etiquetas que te inventes.
- Las capturas de pantalla que subas.
- Lo que hagas en el simulador, con sus notas y sus capturas.
- El código de los indicadores que escribas en «Mis indicadores» del Trader Gym, con el día en que lo creaste y el de su último cambio, para que los tengas en cualquier ordenador. Solo los ves tú.
- Los robots que crees en el Trader Lab, con sus versiones y sus pruebas, y lo que hables con su IA.
- De la ayuda, solo las preguntas que no supo contestar o que marcaste con «no me ayudó», sin tu nombre ni tu correo, para mejorarla. Se borran solas a los 90 días.
- Lo que nos escribas pidiendo mejoras.
- Si nos pides que añadamos algo —un indicador, un activo, una herramienta de dibujo o algo para el Trader Lab—, nos preguntas por algo que todavía no tenemos o la IA del Trader Lab te dice que algo de tu estrategia todavía no se puede probar, solo qué es: su tipo y su nombre corto, desde dónde (el soporte o la IA del Trader Lab), el día y tu cuenta. No guardamos tu mensaje.
Lo necesario para que funcionen los robots
- De las claves de tus robots no guardamos la clave: guardamos una huella que no se puede deshacer y los primeros caracteres, solo para que puedas reconocerla en una lista.
- Si usas la conexión automática, tu contraseña cifrada (la de inversor o, con tu permiso, la de operar) y, si marcas la casilla, cuándo lo hiciste y qué texto aceptaste. Tiene su propio apartado más abajo porque lo merece.
- Si conectas cTrader, el permiso que nos das en cTrader para ver tus cuentas (dos claves que te da cTrader, cifradas en nuestro servidor) y, de cada cuenta conectada: su número, su bróker, si es real o demo, hasta cuándo hemos leído, cuándo intentamos leerla por última vez y cuántas veces seguidas cTrader no nos dejó entrar en ella; y, solo para revisarlo nosotros, si las cifras que leímos cuadran con su saldo y el número de las posiciones que no pudimos leer. Si es de una empresa de fondeo, también el nombre de la empresa, cuándo viste nuestro aviso, qué versión del aviso viste y que pulsaste «Continuar». Nunca tu contraseña de cTrader: esa la escribes en la página de cTrader, no en la nuestra.
- Si conectas TradeLocker, el correo y la contraseña con los que entras en TradeLocker, cifrados en nuestro servidor, y las dos claves que TradeLocker nos da al entrar (también cifradas); una huella de tu correo (un resumen hecho con nuestra llave, del que no se puede sacar tu correo: solo sirve para no guardar dos veces la misma entrada); el servidor de TradeLocker que escribiste y si es demo o real; cuándo aceptaste que leamos con esa contraseña; y, de cada cuenta conectada: su número, su nombre y su moneda, hasta cuándo hemos leído y cuándo intentamos leerla por última vez; y, solo para revisarlo nosotros, las posiciones y los símbolos que no pudimos leer. Si es de una empresa de fondeo, también el nombre de la empresa, cuándo viste nuestro aviso, qué versión del aviso viste y que pulsaste «Continuar». Y, para que nadie pruebe contraseñas sin parar, cuándo intentaste conectar y cuándo TradeLocker dejó de aceptar tu entrada guardada (las dos cosas se borran solas al pasar un día), y la primera vez que dejó de aceptarla, que se borra cuando vuelve a aceptarla, cuando te pedimos volver a conectar, cuando vuelves a conectar o al quitar la conexión.
Para proteger tu cuenta
Supabase, que guarda nuestras cuentas, lleva para nosotros un registro de entradas: apunta cada vez que entras o sales, cada vez que se renueva tu sesión y cada paso de tu cuenta (crearla, confirmarla, cambiar o recuperar la contraseña, el código del móvil, enlazar Google), con el día y la hora, tu correo y el identificador de tu cuenta; si entras con Google, también el nombre de esa cuenta; y en algunos pasos (hoy, el código del móvil y enlazar Google), tu dirección IP. Cada noche se borra solo lo que ya tiene 30 días.
No te seguimos ni te identificamos. En la web pública y en las pantallas de entrar y crear cuenta contamos las visitas con la analítica de Vercel, de forma anónima: qué página se ve, desde qué web se llega, el país y el tipo de dispositivo y navegador. En esas mismas páginas, y solo en ellas, medimos también cuánto tardan en cargar, con Speed Insights de Vercel: el tiempo, qué elemento de la página lo causa (una imagen, un botón…), el tipo de conexión, el país y el tipo de dispositivo y navegador. Sin cookies, sin asociarlo a tu dirección IP y sin reconocerte de un día para otro. Dentro de tu diario no se cuenta nada. Ni Google Analytics, ni píxeles de redes sociales, ni mapas de calor.
No unimos tu dirección IP ni tu navegador a tu cuenta, salvo por seguridad. Supabase, que guarda las cuentas, apunta la IP y el navegador con los que se abre cada sesión, y algunas IP en el registro de entradas de arriba; no los usamos para nada más. Fuera de tu cuenta, el tipo de navegador solo entra, sin identificarte, en el recuento de visitas y en la medida de la velocidad de arriba. Las empresas que nos alojan llevan además sus propios registros técnicos, y están nombradas más abajo.
Para qué los usamos
Para hacer funcionar lo que has pedido, y para nada más. En concreto:
- Para darte el servicio: mantener tu cuenta, guardar tu diario, calcular tus estadísticas y hacer funcionar el simulador.
- Para traer tus operaciones: si activas el robot lector o la conexión automática, para entrar a mirar tu cuenta y escribir lo que haya nuevo; si conectas cTrader, para leer tu historial con el permiso de solo ver que nos diste; y si conectas TradeLocker, para entrar en TradeLocker con tu contraseña y leer tu historial, nada más.
- Para escribirte lo imprescindible: confirmar tu cuenta, restablecer tu contraseña y confirmar tu correo nuevo si lo cambias.
- Para que el servicio no se rompa: saber si algo ha fallado y arreglarlo.
- Para proteger las cuentas: el registro de entradas sirve solo para ver si alguien entra en una cuenta que no es suya o abusa del servicio. Es nuestro interés legítimo en la seguridad, y no lo usamos para nada más.
- Para decidir qué añadir: contar cuántas personas piden cada cosa y, si la añadimos, poder avisarte.
- Para saber cuánta gente usa cada parte, sin mirar lo que escribes: cuántas cuentas de trading, sesiones del simulador y robots tiene cada persona, y en qué semana entró por última vez; y cuántas personas hay de cada país, solo en total.
- Para el programa de afiliados: pagar las comisiones (ejecución del acuerdo con el afiliado) y atribuir a cada afiliado quién llegó por su enlace (interés legítimo).
- Para que la IA no se use sin medida: apuntamos cada pregunta que haces a la IA del Trader Lab y a la de la ayuda, con su hora (y, en la ayuda, cuánto texto leyó y escribió la IA), para contar tu cupo del día. Ese recuento no guarda lo que preguntas y se borra solo a los dos días.
No vendemos tus datos, ni los cedemos a nadie para que te haga publicidad. Tus operaciones y tus notas no se usan para nada que no sea enseñártelas a ti.
Tu contraseña de MetaTrader
Este apartado existe porque es el dato más delicado que puedes darnos.
En MetaTrader cada cuenta tiene dos contraseñas. La de operar permite abrir y cerrar operaciones. La de inversor solo permite mirar: con ella no se puede abrir ni cerrar una operación, ni sacar un euro. Te pedimos la de inversor, y solo si eliges la conexión automática. Si solo tienes la de operar, puedes darnos esa: al detectarla te pedimos permiso con una casilla, y la usamos igual, solo para leer.
Qué pasa cuando la escribes
- Se cifra en tu navegador, antes de salir de tu ordenador.
- Lo que viaja y lo que guardamos es un bulto que ni esta aplicación ni su base de datos pueden abrir.
- La única llave que lo abre está en un servidor nuestro, y no hay copia en ningún otro sitio.
- La base de datos tiene además prohibido leer esa columna: ni siquiera tú puedes recuperarla desde aquí, solo sustituirla.
Si alguien se llevara nuestra base de datos entera, no obtendría ninguna contraseña: lo que hay ahí no se puede descifrar sin la llave, y la llave no está ahí.
Si escribes la de operar sin marcar la casilla, lo detectamos al entrar: no leemos tu historial con ella y la borramos de la base de datos.
Riesgo Con la de operar el riesgo es mayor: si alguien entrara en nuestro servidor de conexión, podría usarla para operar. Por eso te recomendamos la de inversor. Puedes quitar la conexión cuando quieras, y si cambias la contraseña en tu bróker, la que guardamos deja de servir.
Tu bróker tiene sus propias condiciones sobre quién puede acceder a tu cuenta. Las cuentas de mesas de fondeo suelen prohibirlo por contrato, y por eso Memorando ni siquiera te deja conectarlas. Con el resto, la cuenta es tuya y la decisión también.
Y si nos das la de operar, mira qué dice tu bróker: algunos dejan claro que dársela a un tercero es responsabilidad tuya.
Tu permiso de cTrader
Con cTrader no te pedimos ninguna contraseña. Te mandamos a la página de cTrader, entras con tu cTrader ID y nos das un permiso solo para ver (cTrader lo llama «accounts»): con él es imposible abrir, cerrar o cambiar una operación.
cTrader nos da a cambio dos claves para leer tu historial. Las guardamos cifradas, con una llave que no está en la base de datos: si alguien se llevara la base, no podría usarlas.
Leemos tu historial cuando conectas, cuando pulsas «Leer ahora» o «Actualizar», y solos cuando abres Memorando, como mucho una vez cada 15 minutos. Si tu cuenta es de una empresa de fondeo, antes de leerla te avisamos de que revises sus reglas, y guardamos cuándo pulsaste «Continuar».
Puedes quitar el permiso cuando quieras desde la pantalla de cTrader de Memorando. Al quitarlo, borramos las dos claves en el acto y Memorando ya no puede leer nada de tu cuenta. Si quieres retirarlo también dentro de cTrader, escríbenos y te contamos cómo.
Tu contraseña de TradeLocker
TradeLocker no tiene una contraseña de solo ver: la que nos das es la de tu cuenta, con la que se puede operar. Por eso, antes de guardarla te pedimos permiso, y guardamos cuándo lo diste.
La guardamos cifrada, con una llave que no está en la base de datos: si alguien se llevara la base, no podría usarla. La usamos solo para entrar en TradeLocker y leer tu historial: Memorando nunca abre, cierra ni cambia una operación, y su código no sabe pedirlo.
Para entrar menos veces con ella, TradeLocker nos da dos claves que caducan solas; usamos tu contraseña solo cuando ya no valen. Si cambias tu contraseña en TradeLocker, la nuestra deja de valer y te pedimos la nueva; no la volvemos a probar sola.
Leemos tu historial cuando conectas, cuando pulsas «Leer ahora» o «Actualizar», y solos cuando abres Memorando, como mucho una vez cada 15 minutos. Si tu cuenta es de una empresa de fondeo, antes de leerla te avisamos de que revises sus reglas.
Puedes quitar la conexión cuando quieras desde la pantalla de TradeLocker de Memorando: borramos tu contraseña y las dos claves en el acto. Si quieres cortarlo también del lado de TradeLocker, cambia tu contraseña allí.
Con quién los compartimos
Con nadie, salvo con las empresas que hacen falta para que esto funcione. Cada una ve solo lo que necesita:
| Empresa | Para qué | Qué ve |
|---|---|---|
| Supabase | Guardar la base de datos, las cuentas, tus archivos y enviar los correos de tu cuenta | Todo lo que guardas |
| Vercel | Servir las pantallas y, en la web pública, contar las visitas y medir cuánto tardan en cargar, sin identificarte | El tráfico, y sus propios registros técnicos |
| Dejarte entrar con tu cuenta de Google, si tú lo eliges | Que usas Memorando | |
| Cloudflare | Comprobar que eres una persona y no un robot en las pantallas de entrar, crear tu cuenta y recuperar tu contraseña (desde que las abres), y al cambiarla (Turnstile) | Tu dirección IP y datos técnicos de tu navegador en ese momento. Ni tu correo ni tu contraseña |
| Contabo | El servidor que se conecta a tu bróker | Es un servidor alquilado: la máquina donde corre todo |
| Spotware (cTrader) | Leer el historial de las cuentas que conectas, con el permiso de solo ver que nos diste | Que Memorando lee tus cuentas |
| TradeLocker | Entrar con tu correo y tu contraseña y leer el historial de las cuentas que conectas | Que Memorando lee tus cuentas |
| Google Workspace | Nuestro correo: recibir lo que nos escribes | Los correos que nos cruzamos contigo |
| Anthropic | La IA del Trader Lab, que traduce tu idea a los pasos de un robot, y la de la ayuda, que contesta tus dudas | Lo que les escribes y, en el Lab, el robot que estás creando. Ni tu nombre, ni tu correo, ni tus operaciones |
| Lemon Squeezy | Cobrar las suscripciones de quien contrate un plan de pago | Lo que escribas al pagar: tu nombre, tu correo, tu país y tu tarjeta |
Además, si usas el robot lector o la conexión automática, entramos en tu cuenta de bróker con tu permiso y solo para mirar. Tu bróker verá esas entradas. Si conectas cTrader, leemos tu cuenta a través de cTrader (Spotware), con el permiso de solo ver que nos diste. Si conectas TradeLocker, entramos en TradeLocker con tu correo y tu contraseña, solo para leer tu historial.
Solo entregaríamos tus datos a una autoridad si una ley nos obligara, y solo lo estrictamente pedido.
Dónde están guardados
Conviene que lo sepas aunque no lo preguntes, porque son seis sitios en varios países:
- La base de datos y tus archivos están en servidores de Supabase en Ohio, Estados Unidos. Ahí está prácticamente todo.
- Las pantallas las sirve Vercel desde su red mundial. No guarda tus datos, pero pasan por ahí al mostrarse. De la web pública guarda solo el recuento anónimo de visitas y cuánto tardan en cargar sus páginas.
- El servidor que se conecta a tu bróker está en el Reino Unido, y es donde vive la llave que abre las contraseñas de la conexión automática.
- Nuestro correo (hola@memorandofx.com) está en Google Workspace, en servidores de Google. Ahí quedan los correos que nos escribes.
- La comprobación de que eres una persona la hace Cloudflare, una empresa de Estados Unidos, desde su red mundial. Ve tu dirección IP y datos técnicos de tu navegador en las pantallas de entrar, crear tu cuenta y recuperar tu contraseña; no ve tu correo ni tu contraseña.
- La IA del Trader Lab y la de la ayuda son de Anthropic, una empresa de Estados Unidos. Reciben lo que les escribes —y en el Lab, el robot que estás creando— para poder contestarte. La conversación del Lab la guardamos nosotros, junto al robot. De la ayuda solo guardamos, sin tu nombre ni tu correo, las preguntas que no supo contestar o que marcaste con «no me ayudó», y se borran a los 90 días.
Si vives en el Perú, eso significa que tus datos salen del país: es lo que la ley llama flujo transfronterizo. Lo decimos claramente en lugar de esconderlo, porque es información que necesitas para decidir si quieres usar Memorando.
Cuánto tiempo los conservamos
Mientras tengas la cuenta abierta. Tu diario no se borra por antigüedad, y es a propósito: el valor de un diario de trading está justamente en tener años de historial para comparar. Sí se borran solos, en cambio, el recuento de preguntas a la IA, a los dos días, y las dudas que la ayuda no supo contestar, a los 90 días.
Lo que nos pides que añadamos se borra solo: a los 30 días de que lo añadamos o lo descartemos y, como mucho, al año de pedirlo.
El registro de entradas se borra solo: cada noche, lo que ya tiene 30 días.
Si conectas TradeLocker, cuándo intentaste conectar y cuándo TradeLocker dejó de aceptar tu entrada guardada se borran solos al pasar un día (lo miramos cada hora). La primera vez que dejó de aceptarla, cuando vuelve a aceptarla, cuando te pedimos volver a conectar, cuando vuelves a conectar o al quitar la conexión. Tu contraseña y las dos claves, en el acto, al quitar la conexión.
Cuando pides que borremos tu cuenta, se borra todo lo tuyo. Lo que puede quedar después son tus últimas entradas del registro, hasta que cumplan sus 30 días; copias de seguridad, que se sobrescriben solas con el tiempo, y cualquier cosa que una ley nos obligue a guardar.
Qué puedes pedirnos
La ley te reconoce estos derechos sobre tus datos —en el Perú se conocen como derechos ARCO—, y puedes pedir cualquiera de ellos:
- Información: que te digamos para qué usamos tus datos, con quién los compartimos y cuánto tiempo los guardamos.
- Acceso: que te digamos qué tenemos tuyo.
- Rectificación: que corrijamos lo que esté mal.
- Cancelación: que quitemos tu cuenta y todo lo que hay dentro.
- Oposición: que dejemos de usarlos, aunque eso signifique que el servicio deje de funcionar para ti.
- Portabilidad: que te demos tus operaciones y tus notas en un archivo que puedas abrir en otro sitio.
Escribiendo a hola@memorandofx.com desde el correo de tu cuenta. Te contestamos lo antes posible y, como muy tarde, en los plazos que marca la ley peruana, contados desde el día siguiente a tu petición:
- Información: 8 días hábiles.
- Acceso: 20 días hábiles.
- Rectificación, cancelación, oposición y portabilidad: 10 días hábiles.
Si usas la conexión automática y solo quieres que dejemos de entrar en tu bróker, no hace falta que nos escribas: puedes quitarla tú desde la pantalla de conexión, y su contraseña cifrada se borra en ese momento.
Si crees que no hemos atendido bien tu petición, puedes reclamar ante la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del Perú.
Qué correos te vamos a enviar
Hoy, tres, y los tres porque no hay otra forma de que el servicio funcione:
- El de confirmar tu cuenta cuando te registras.
- El de restablecer tu contraseña, y solo si tú lo pides.
- El de confirmar tu correo nuevo, y solo si lo cambias desde Ajustes.
No hay boletín, ni promociones, ni avisos automáticos. Si algún día queremos enviarte algo más, te lo preguntaremos antes y podrás decir que no sin perder nada.
El programa de afiliados
Si llegas a Memorando por el enlace de un afiliado, guardamos que ese clic existió (cuándo y de qué enlace, con un número al azar que viaja en la cookie memorando_afiliado), sin tu dirección IP ni tu navegador. Si te apuntas a la lista de espera desde ese navegador, guardamos ese clic junto a tu correo, y solo sirve durante 90 días. Si creas tu cuenta y la confirmas desde ese mismo navegador en los 90 días siguientes al clic, tu cuenta queda ligada a ese afiliado para que cobre su comisión de tus pagos durante tu primer año.
El afiliado no ve tu nombre, tu correo, tu plan ni tu actividad: solo un número, si has pagado o no, el día en que te registraste y, de cada pago tuyo, el día, el importe y la comisión que genera. Si cierras tu cuenta, sigue viendo ese número, ese día y lo de los pagos que ya hiciste, sin saber que la cerraste. Mientras estás en la lista de espera no ve nada de ti. Los clics, y lo que guardamos con tu correo en la lista, se borran a los 13 meses.
Si eres afiliado, guardamos a dónde quieres cobrar (tu correo de PayPal o tu cuenta bancaria y su titular) y los pagos que te hemos hecho, y solo los usamos para pagarte; se borran con tu cuenta.
Cómo los protegemos
- Todo viaja cifrado entre tu navegador y nuestros servidores.
- La base de datos separa a cada usuario por dentro: una consulta solo puede alcanzar tus propias filas, y eso lo impone la propia base, no solo el programa.
- Tus capturas y tus archivos están en almacenes privados, con una excepción: tu foto de perfil, que es pública para quien tenga su dirección exacta. Es lo habitual en una foto de perfil, pero conviene que lo sepas.
- Tu contraseña de MetaTrader, lo que ya se ha contado más arriba.
- Tu contraseña de TradeLocker, cifrada con una llave que no está en la base de datos, como se cuenta más arriba.
Ningún sistema es infalible. Si algún día ocurriera algo que afecte a tus datos, te lo diremos a ti y a la autoridad en un plazo máximo de 48 horas desde que lo detectemos, como exige la ley.
Menores de 18 años
Memorando no está pensado para menores de 18 años y no recogemos sus datos a sabiendas. Si descubrimos que una cuenta pertenece a un menor, la borramos.
Si esto cambia
Cuando cambiemos algo, cambiaremos también la fecha de arriba. Si el cambio es importante —datos nuevos, un tercero nuevo, otra finalidad— te avisaremos por correo antes de que entre en vigor. Lo que solo empieza si tú das permiso en ese momento, como la casilla de la contraseña de operar, no cambia nada para quien no lo da.
El texto anterior no se guarda en ninguna parte todavía, así que si te importa conservarlo, guárdate una copia.